24 de diciembre: ¿Por qué celebramos Nochebuena?

Esta es una de las fechas más señaladas del año para aquellas personas que se consideran cristianas, ya que es un momento en el que, tradicionalmente, se recibe en casa o se comparte tiempo fuera de ella con todas las personas que conforman nuestro círculo más cercano.
 
La Nochebuena es una celebración cristiana en la que quienes se identifican como creyentes viajan al pasado para rememorar el alumbramiento del hijo de María y José, mejor conocido como el hijo de Dios. Así, por tradición cristiana, se festeja la Natividad de  Jesucristo desde la noche anterior a su nacimiento, que habría tenido lugar un 25 de diciembre de hace más de 2.000 años en el portal de Belén, en Jerusalén, a donde los Reyes Magos habrían acudido para adorar al niño con oro, mirra e incienso.
 
Esta noche, aquellos que suelan reunirse con sus seres queridos en Nochebuena, pasarán las últimas horas de este 24 de diciembre alrededor de un banquete especial, en el que dependiendo de la casa en la que nos encontremos puede ser típico comer marisco, jamón serrano, platos de cuchara, cochinillo o cordero, entre otros manjares tradicionales de estas fiestas. Bajo el árbol de Navidad, Papá Noel suele dejar esta noche los regalos que trae por Navidad, en una tradición procedente, sobre todo, de los países anglosajones.
 
Mientras aquellos que se identifican como cristianos celebran la Nochebuena, los que practican el judaísmo festejan estos días Hanukkah, una festividad judía en la que durante ocho días se van encendiendo las velas del menorá, un candelabro de ocho brazos, para conmemorar el milagro que se produjo durante la restauración del segundo templo de Jerusalén, cuando una jarra de aceite que sólo daba para un día de luz aguantó siete días más, convirtiéndose con el paso del tiempo en un símbolo de la fe judía.
 
 
AVD