Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Los prejuicios y los estereotipos de género que se arrastran desde hace mucho tiempo continúan manteniendo a las niñas y mujeres alejadas de los sectores relacionados con la ciencia. Es por esto que, en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, te recordamos algunas mujeres sin cuyos aportes la ciencia no sería ni la mitad de lo que es hoy.
La brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años en todo el mundo. A pesar de que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado enormemente, estas todavía se encuentran insuficientemente representadas en estos campos.
Con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, y además para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de ellas, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió proclamar el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
Y qué mejor manera de aprovechar este día, que homenajear a algunas de las tantas mujeres que dedican y dedicaron su vida en estudiar el fantástico mundo de la ciencia.
Marie Curie. Fue la primera persona en obtener dos premios Nobel en distintas especialidades. Esta científica polaca se licenció en Física y Matemática y, junto con su marido, descubrieron dos elementos radiactivos: el polonio y el radio. Sus investigaciones sobre la radiactividad la llevaron a convertirse en la primera mujer galardonada con un Premio Nobel, el de Física, ganando posteriormente un segundo Premio Nobel (en 1911), esta vez en Química, por su descubrimiento del radio. La sociedad de la época se empeñaba en decir que Marie no era más que una ayudante de su marido, mientras que él no se cansaba de desmentir dichas afirmaciones, sin mucho éxito. A la misoginia de su época, la científica sólo le dedicó una frase: “Las mentiras son muy difíciles de matar, pero una mentira que atribuye a un hombre lo que en realidad era el trabajo de una mujer tiene más vidas que un gato”.
Elizabeth Blackwell. Fue la primera médica titulada en Estados Unidos. Luego de enviar más de 12 solicitudes a universidades de medicina en numerosos estados, finalmente fue aceptada por la Universidad de Geneva, en Nueva York donde se topó con alumnos y profesores que no entendían que esté allí y se sentían avergonzados por su presencia en las lecciones de Anatomía. Se licenció en 1849 y unos años más tarde fundó la Clínica para Mujeres y Niños Indigentes de Nueva York, junto con la Facultad de Medicina para Mujeres de Nueva York. “Si las disposiciones actuales de la sociedad no permiten el libre desarrollo de las mujeres, entonces la sociedad debe ser remodelada”.
Sonia Kovalevskaya. Fue una matemática rusa, y se considera que reinventó esta ciencia. Sus aportes recitificaron a Laplace. Además, en 1885, afirmó que los anillos de Saturno eran de hielo y roca, y que eran ovales; hipótesis que se confirmó poco después. “Es imposible ser matemático sin ser un poeta de alma. A mi parecer, el poeta debe percibir aquello que los demás no perciben. Y el matemático debe hacer lo mismo”.
Carolina Vera. Es una climatóloga argentina que investiga en la UBA y el Conicet, y forma parte de los cuerpos directivos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Publicó informes sobre las emisiones contaminantes generadas por las actividades humanas que llevaron al cambio climático de la Tierra.
Noemí Zaritzky. Es ingeniera química de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La docente, titular en la Facultad de Ingeniería de la UNLP, recibió numerosos reconocimientos, entre ellos, la Distinción Investigador de la Nación Argentina en 2016 y el Premio Bernardo Houssay a la Trayectoria 2015. Además, la Academia Mundial de Ciencias le otorgó en 2018 el Premio TWAS por las Ciencias de la Ingeniería. Asimismo, es una de las dos argentinas que este año pasarán a ser miembros de dicha Academia.
 
 
 
En 2015, los líderes mundiales acordaron cumplir para 2030 con el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU. Los países de todo el mundo se comprometieron a «desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, construir una infraestructura resistente, promover una industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación».
Además, saber que existen quienes se abren paso en la adversidad a pesar de las críticas y obstáculos que la sociedad les imponga, y organizaciones que buscan cambiar esta realidad de escasa visualización femenina en la ciencia, brinda una esperanza a las generaciones futuras.
 
 
A.C.
 
Fuentes:   https://www.perfil.com/noticias/educacion/Dos%20cient%C3%ADficas%20argentinas%20en%20el%20podio%20de%20la%20ciencia.phtml
https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day
https://elpais.com/especiales/2018/mujeres-de-la-ciencia/