Desesperación: miles de migrantes buscan vías clandestinas para entrar en Europa desde Turquía

Refugiados en la frontera entre Turquía y Grecia Fuente: AFP

KASTANIES, Grecia.-
Miles de

migrantes

desesperados buscaban ayer vías clandestinas para intentar cruzar en algún punto los 200 kilómetros de frontera terrestre de

Turquía

a

Grecia

, días después de que Ankara cumplió su vieja amenaza de dejar pasar a los que quieren entrar a Europa.

Muchos probaban suerte vadeando o remando por el Río Evros, que corre a lo largo de la mayor parte de la frontera turca. Las autoridades migratorias griegas
ya frenaron a alrededor de 1000 personas que trataban de cruzar durante la noche los humedales del río Evros, en el extremo sureste de la frontera.
Altos cargos de la UE acompañaron ayer al primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, en una visita a las inmediaciones de la frontera terrestre para evaluar una situación que Atenas describió como u
na amenaza desproporcionada contra su seguridad nacional.

El primer ministro griego recibe a las autoridades de la UE Crédito: DPA

Un funcionario del gobierno griego que habló luego bajo condición de anonimato, dijo que le había informado a Mitsotakis que
las autoridades turcas estaban trasladando a migrantes a zonas concretas de la frontera «para aumentar la presión en la frontera griega».
Según el gobierno griego, los turcos además
dispararon gases lacrimógenos en la frontera hacia Grecia, y proporcionaron imágenes de video en los que se veía como se lanzaba gases hacia territorio griego.

La crisis estalló el jueves pasado luego que
Turquía anunció la apertura de fronteras para aquellos refugiados que quieran cruzar a Europa, lo que hizo que una multitud de migrantes se congregara en su frontera occidental.

Este éxodo parecía bien organizado, con omnibuses, traficks y autos facilitados en Estambul para llevar a la gente hasta la frontera, una viaje de entre tres y cuatro horas por ruta.
La inmensa mayoría parecían ser afganos, pero también había gente procedente de una amplia variedad de países, incluyendo Irán, Irak, Bangladesh y

Siria

.
Ankara modificó su política previa de contener el flujo de refugiados en base al no cumplimiento de un acuerdo firmado con la Unión Europea por el que se le proporcionaría miles de millones de euros para financiar la atención de los migrantes. El presidente turco,

Recep Tayyip Erdogan

, cuyo país acoge a más de 3,5 millones de refugiados sirios, sostiene desde hace tiempo que
la UE nunca cumplió su parte del trato por lo que decidió abrir las fronteras hacia Europa alegando la inminencia de un dramático flujo de refugiados de la guerra siria, donde los crecientes enfrentamientos entre los ejércitos turco y sirio activaron todas las alarmas.

Sin embargo, la frontera turca con Siria permanece cerrada y no hay indicios de que pueda abrirse.

Refugiados arman fogatas junto al río Evros, en la frontera con Grecia Crédito: DPA

Erdogan dijo anteayer que recibió el llamado de líderes occidentales que lo instaron a revertir la apertura.
«Está hecho, las puertas están abiertas ahora. Ahora tendrán que compartir también esta carga», dijo el mandatario. Pronto
«el número de personas que van a la frontera se contará por millones», agregó.
Atenas, en tanto, informó anteanoche que, desde la madrugada del sábado, se había impedido
más de 24.000 intentos de entrada ilegal al país desde Turquía. Y en 24 horas hasta ayer a la mañana, las fuerzas de seguridad griegas impidieron el ingreso de un total de 5183 personas, y arrestaron a 45, en su mayoría procedentes de Afganistán, Paquistán, Marruecos y Bangladesh.
Grecia dejó claro que
sus fronteras están cerradas y envió a soldados y refuerzos policiales a la zona, que emplearon gases lacrimógenos y cañones hidrantes para frenar los intentos masivos de entrada al país.
Ayer a la mañana, dos hombres -uno de Mali y otro de Afganistán- fueron vistos mientras eran detenidos por las autoridades griegas poco después de pasar la frontera. Los subieron a una camioneta con otras 20 personas más de Somalia, Afganistán, Bangladesh e Irak.
Los migrantes
también intentaron llegar a territorio europeo por mar, por la corta pero a menuda peligrosa travesía entre la costa turca y las islas griegas, de apenas diez kilómetros.
Un chico murió anteayer luego de que la balsa en la que viajaba naufragó ante la isla de Lesbos. Los otros 47 tripulantes del barco fueron rescatados.

Agencia AP

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