Inflación. El mercado espera un rebote, pero el Central bajará de nuevo la tasa

Por cuarto mes consecutivo, el mercado moderó sus expectativas de inflación para el año en curso al proyectarla ahora en un 40% anual; el BCRA bajará la tasa de referencia de 40 a 38% Fuente: Reuters – Crédito: Martín Acosta

El mercado volvió a reducir por tercera vez consecutiva sus proyecciones de inflación, al bajar a 40% interanual en diciembre de 2020 (en el informe previo proyectaban 41,7%), según se pudo conocer hoy al difundirse una nueva edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publicada cada mes el Banco Central (BCRA).

Sin embargo, de la encuesta surge que -para los analistas-
se trataría de un fenómeno meramente transitorio, ya que rebotaría en marzo y se mantendría en niveles algo más altos que los verificados en enero. A mitad de año volvería a acelerarse la suba de precios, algo presuntamente vinculado a los planes oficiales para descongelar hacia entonces algunos precios o tarifas.
El progresivo reacomodamiento a la baja en las expectativas da a su vez
la excusa perfecta a la entidad que conduce Miguel Pesce para avanzar este jueves en el octavo recorte a la tasa de referencia. Según fuentes del Banco Central, caerá del 40% al 38% nominal anual, y acumulará de este modo un retroceso de 25 puntos desde que asumió la nueva gestión, dado que la administración de Mauricio Macri había cerrado con el tipo de interés fijado en 63% anual.

Incluso para sostener su mirada optimista al respecto, el BCRA destacó al difundir el informe que «los 10 mejores pronosticadores de corto plazo para esa variable esperan una inflación promedio de 39,3%» para este año, es decir, aún menor.

La encuesta, realizada entre los días 26 y 28 de febrero, contempla los pronósticos de 43 participantes ( 25 consultoras y centros de investigación locales, 13 bancos locales y 5 analistas extranjeros). Ahí muestra que tanto el índice de inflación general de enero, que arrojó un alza del 2,3% cuando el mercado la había estimado en 3,5%, como los seguimientos privados y
la filtración de datos supuestamente del organismo que hablan de una desaceleración aún mayor durante febrero, modificaron los números de un mercado. De hecho,
se especula con una medición de entre 1,8 a 2% para el mes pasado.
Al parecer los analistas habían subestimado los efectos desindexatorios derivados del congelamiento tarifario, algo que los llevó a
recalcular además su pronóstico de inflación núcleo de 42,2 a 39,3% anual para el presente año.

«Para enero, la mediana de las estimaciones sugería una inflación de 3,5% mensual, mientras que el dato observado se ubicó en 2,3%, lo que implicó una sobreestimación (error de pronóstico) de la inflación de 1,2 puntos porcentuales. Para febrero, tanto la mediana de los pronosticadores del REM como el promedio del top 10 estimaron una inflación de 2,5%», se encargó de recordar no casualmente el BCRA, al difundir los datos de este relevamiento, que ya había dicho tenía en revisión por considerarlo un método poco fiable.

De hecho,
con los resultados de febrero, el BCRA comenzó a publicar un ranking de los mejores pronosticadores de cada variable debido a que considera «decepcionante» el desempeño predictivo que ha mostrado el REM en los últimos dos años, llegando incluso a cuestionarse la utilidad de la herramienta.
En este sentido explicó que buscando «rescatar» este instrumento «ha introducido mecanismos de incentivo para los participantes con la expectativa que resulten en una significativa mejora del REM».

Con todo, de la encuesta surge que el mercado entiende que la dinámica desinflacionaria no está consolidada. De hecho,
proyecta que la inflación se aceleraría hasta el 2,9% en marzo antes de volver a reducción muy levemente hasta alcanzar 2,7% mensual en junio. Pero luego, algo vinculado a los trascendidos oficiales que hicieron mención a un descongelamiento de algunas tarifas para entonces,
retomaría una tendencia ascendente en julio y agosto cuando volvería a ubicarse en la zona del 3% mensual.

La tenue baja de la inflación -de niveles «altísimos» a niveles «altos», claro está- parece a su vez alimentar las expectativas en torno a un incipiente rebote de la actividad. Esto se refleja en la revisión a la baja en la proyección de la nueva contracción que r
egistraría este año del Producto Interno Bruto (PIB), ahora estimada en 1,2% versus el 1,5% que proyectaban en enero.

Los participantes del REM también prevén que el tipo de cambio nominal promedio alcance $78,9 en diciembre 2020 (+$0,2 respecto del previo) y
$97,3 por dólar en diciembre de 2021. Y en cuenta a la situación fiscal proyectan un déficit primario de $135.300 millones para este ejercicio ($6200 millones menor respecto del REM de enero).

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