Ripoll impide bajar servicios básicos de luz y agua en Bº Punta Alta

GARUPÁ. Vecinos del asentamiento de Punta Alta en Garupá, reiteraron su pedido para que el Estado les garantice la provisión de servicios elementales como la luz y, sobre todo, el agua, en plena pandemia del nuevo coronavirus. Y apuntaron a las trabas que impone la gestión del cuestionado intendente renovador Luis Ripoll.

Los vecinos de Punta Alta, “desde hace 20 años que no tienen agua potable. Tienen que usar el agua de los pozos. Con esta pandemia (y cuarentena por el nuevo Coronavirus), la mayoría son changarines y tienen que pagar el agua”, advirtió Vanesa Cabrera, una residente de la zona que trabaja en un comedor comunitario.

Según Cabrera, con cierta regularidad, “entra un señor con un camión (cisterna) y le carga los baldes (a los vecinos de Punta Alta), cobrándoles entre 500 y 700 pesos”. Esta situación es crítica dado que las recomendaciones de las autoridades provinciales y nacionales, son las de extremar la higiene personal (el lavado de manos), para evitar contagios de Covid-19.

La gestión de Ripoll no resuelve el reclamo de Punta Alta

Consultada al respecto de la gestión del servicio de agua, Cabrera contó que las familias del asentamiento, se inscribieron en el Renabap (Registro Nacional de Barrios Populares), lo que, formalmente, “les permitía bajar los servicios básicos como luz y agua”.

Sin embargo, esto no se materilizó en obras. De acuerdo con Cabrera, los vecinos de Punta Alta “presentaron pedidos con las firmas de las más de 60 familias” al gobierno municipal y a la provincia. Hubo un pedido al IMAS (Instituto Misionero de Agua y Saneamiento), los papeles se presentaron en gobernación y el organismo, “nos dijo que vayamos de nuevo al municipio”.

Tampoco avanza una relocalización

No obstante, la gestión de Ripoll sigue sin responder al reclamo de servicios elementales. “La respuesta que nos dan desde el municipio es que los vecinos no pueden tener agua porque están en terrenos fiscales”, denunció.

En cuanto a la posibilidad de una relocalización, Cabrera explicó: “Siempre es lo mismo, les dan vuelta y la mayoría de los vecinos dicen que el propio municipio los tiró acá (…) y ahora no les quiere dar el agua y la luz. El intendente (Luis Ripoll), desde que yo estoy acá, hace un año y medio, nunca vino acá”, sentenció.